Ir al contenido principal

Cuando el Viento Canta, el Suelo se levanta

Somos llevados y traídos por el movimiento de la vida. Si permitimos desfijar nuestras aseguradas posiciones, tal vez la vida nos sorprenda, y el aliento del Dragón sople con fuerza detrás de nuestro cogote, y nos insufle valor para la aventura. Si aceptamos el desafío, el 'viaje' que comienza puede ser revitalizante, siempre que no permitamos el bloqueo que puede surgir cuando asistimos al derrumbe de las estructuras conocidas.

  A uno le toca decidir, cuando siente bullir por dentro el cambio de etapa, si realmente se está dispuesto a 'salir a la carretera' y dejar atrás las referencias conocidas, plenas en sus frutos logrados, pero puede que también preñadas de insatisfacción. El equilibrio siempre cambiante entre la libertad y la comodidad, inclinará la balanza hacia el lado que el Ser elija vivir con autenticidad esta vez. No resulta fácil a la mayoría sacudirse de encima la zona de confort, en especial si uno transita los años próximos al "socialmente bien visto retiro"; tal vez, sólo un grito profundo y antiguo surgido entre los pliegues del dolor físico y emocional, pueda erigirse en abanderado de la tan temida como anhelada revolución.

  Y no digamos, si el juego de las circunstancias inclinan la balanza de manera que lo que parece es que el individuo, a punto de abrir la caja de Pandora, amenace con socavar de un plumazo, cual tirada de un laberinto de fichas de dominó, los pilares básicos de su existencia cotidiana: relación íntima, hogar, trabajo. Pero sí, más allá de la aparente locura que parece encarnar cambio de tal dimensión, a veces en la vida, lo que le resta a uno es atreverse a dar 'el gran salto'. Y esto, digámoslo claro, no resulta nada cómodo, ni para él ni para su entorno habitual, el cual va a ser radicalmente transformado por dicha espiral de decisiones. 

  Entonces, ¿qué sucede en este caso con el equilibrio del yin y el yang en el llamado 'espacio externo'? Podemos apreciar primero, que el individuo experimenta una intensa llamada de renovación, de una etapa vital completamente nueva, donde la expresión de su creatividad así como su compartir precisan de referentes distintos. La persona, en un alarde de reinventarse a sí misma (aún a costa de prescindir de sus bases más primarias), inicia una experiencia de renacer que le insta a reconocer dentro suyo los 'valores motrices' ante la existencia para estos momentos.

  Esto ha de conducirle, sin duda, a resentir tanto 'su lado salvaje e irracional' como a extraer fuerza poderosa de su instinto nómada, la parte de su psique que puede vandearse bien en medio de los vientos del cambio que están generando ahora las ondas continuas de movilidad, de incertidumbre plena. Requiere también practicar con soltura el arte de vivir 'momento a momento' e integrar los estados emocionales que aparecen al soltar los habituales espacios de confort.

  Por otro lado, la vida le va a pedir más elasticidad psíquica a la hora de usar los espacios físicos, tanto de descanso como de actividad, ya que va a precisar entrar en un casi continuo proceso de adaptación a los diferentes lugares que se le van a ir presentando. Ha de identificar con soltura y cierta rapidez los rasgos de los lugares en los que el va a moverse más como eventual visitante que como residente habitual. Y sacar partido de ellos, sentir como le pueden apoyar, aún de forma pasajera, en su hacer creativo y en su necesidad de relajarse y descansar.

  De alguna manera, y buscando el contexto de las 5 energías feng shui, parece que la persona tras pasar por una profunda fase invernal de AGUA, que ha dejado detrás de ella un panorama de estructura descompuesta o disuelta, echa mano a la esencia de la llama del FUEGO que anida en su corazón, el cual va a comportarse como faro iluminador y como brasas cálidas que nutrirán al 'osado andariego' en las azarosas jornadas que se le avecinan. Es este Fuego salvaje de nuestro nómada, quien poco a poco podrá atraer hacia su esencial morada del Yang creativo, las experiencias que en algún horizonte de tiempo, empezarán a constituirse en los cimientos de la forma nueva: vivienda nueva, círculo de personas afines próximas, entorno creativo profesional nuevo, etc.

   Y amigos, cuando el fuego canta y danza ebrio de sí mismo, sólo resta confiar que de las fértiles cenizas, hijas de tal locura, nazca un día un suelo nuevo, casi virgen, donde quien sabe si un día, florecerán naciones enteras. Por ahora, sólo algo es cierto: El latir del propio corazón, bien audible, bien Vivo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mapa Pakua (3) Sur

Mapa PaKua (3): LI, el fuego, lo adherente, en el Sur     Cuando el sol brilla en lo alto, a mediodía, ilumina a todas las criaturas. Asimismo, la luz del verano, intensa y perpendicular, puede deslum-brarnos momentáneamente. También esto sucede con el resplandor de la fama, cuando las personas, buscando prestigio y gloria a cualquier precio, dejan de encontrar el sentido a su vida.        LI, la energía y sector de fuego en feng shui, remite a esa cualidad apasionada y transformadora de la vida, y también a la capacidad que los seres humanos tenemos de adherirnos a algo superior a nosotros. El fuego templado precisa de docilidad interior, que no es lo mismo que sumisión o servidumbre.      Cuando en la rueda feng shui el norte del agua nos habla del viaje en libertad y con responsabilidad que son los trabajos por la vida, aquí el su...