La experiencia de reformar una casa es una situación humana que nos lleva fácilmente a la polaridad; además de pasar por emociones intensas y cambiantes. Si ya has encargado esta experiencia para tu vida, ármate de paz y ciencia. Además, te animo a que te preguntes con sinceridad: ¿Es esto un castigo de la vida, un marrón para pasarlo deprisa, deprisa? O, tal vez ¿Pueda ser una bendición disfrazada para profundizar en ti, en la vida y en las conexiones interdependientes entre la casa y la persona? Y si así fuera -lo segundo digo-, te animo a estar con tus emociones y el movimiento de tu inconsciente, desplegando hacia ellos más atención y amabilidad que hacia los albañiles más díscolos, mentirosos y pendencieros que te puedan llegar (mejor no). Sólo que abandona desde el principio el creer que sabes el plazo en que la obra terminará, y trata de vivir el día a día. Seguro que por el camino pasan muchas cosas. Sinceramente siento...
Este blog ofrece artículos de feng shui, donde el arte tradicional chino de la ubicación se abraza con el resentir de la percepción consciente del espacio, para vivirnos en armonía con él y crear hogar. Damos esta información para que las personas conozcan el enfoque que luego se enseña y comparte en la formación de 64h en grupos reducidos.